nueva vida para una silla playera recuperada

 

La luz ha cambiado, los días son más largos y ya se puede empezar a disfrutar del sol en el exterior. Cual mejor momento para recuperar una silla playera que tenía abandonada a la furia de los elementos en la azotea de mi edificio. Después de un invierno que se hizo notar hasta en Barcelona, la primavera ya está a la vuelta de la esquina por fin! En esta época despierto del letargo y tengo energías para todo, salto de la cama a primera luz de la mañana y estoy llena de entusiasmo para hacer cosas.. en unos de estos picos de energía, subí a primera hora de la mañana a la azotea decidida a dar una segunda oportunidad a mi silla playera.

En España llaman a este tipo de silla “reposadera”, o más simpático aún “perezosa”. Es la clásica silla playera de nuestros abuelos y a mi me encanta porque nada más mirarla es verano. La tenía en mi terracita, pero la puse en la azotea el año pasado cuando con mis vecinos nos escapábamos arriba para huir del calor en las noches de verano.

Cuando acabó el verano dejamos la silla resguardada en el rellano de la azotea, pero empezaron obras en la escalera y los obreros la utilizaban para sentarse a comer al sol.

Acabaron las obras, los obreros se fueron pero la silla se quedó allí. Cuando nos dimos cuenta ya estaba echa polvo, la tela manchada y descolorida, el barniz seco.. podéis ver en las fotos el aspecto miserable que tenía.

No obstante la estructura se mantuvo fuerte y valía la pena recuperarla.

Lo primero fue quitar la vieja tela, lijar la estructura para eliminar los restos de barniz y limpiarla con un paño.

 

La pinté con chalk paint color verde menta. La verdad pensé en un color más oscuro para una silla de exterior, pero ya tenía pintura verde menta y quise aprovecharla. Dos capas fueron suficientes.

Una vez seca la pintura, apliqué cera transparente con un trapo.

Cuando se utiliza cera en el acabado de una pieza hay que asumir que se tiene que volver a aplicar por lo menos una vez al año (y más en una pieza de exterior). Pero es un producto más ecológico, con un acabado y un tacto mucho más agradable en mi opinión respecto al barniz, que no me gusta y no utilizo nunca.

Para el asiento, utilicé un retal de una tela de algodón muy resistente con estampado de rayas que encontré en el mercado de les encantes. Respeté las medidas de la tela anterior dejando el hueco para insertar las barras de madera que bloquean el tejido en la estructura.

Y ya está! una silla playera perezosa recuperada para disfrutar de nuestros momentos de reunión vecinal en la azotea.

Muchas veces ya tenemos lo que necesitamos, solo le hace falta un poco de amor y algo de trabajo por supuesto. a cambio tendremos la satisfacción de tener algo único a que daremos el valor que se merece, disfrutaremos en el proceso y nos sentiremos capaces de más!

Que os parece el aspecto de mi silla recuperada? A mis vecinos les encantó y la vamos a cuidar para que se mantenga bonita y funcional. Además todos nos animamos a pensar en más soluciones “pon y quita” para hacer de la azotea un espacio más agradable y disfrutar de alguna comida o vermuts en los próximos días de sol. Y yo ya tengo muchas ideas, así que pronto fotos!

Un abrazo

Eva

 

 

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2 Comments

  • Reply karin sommer 21/03/2018 at 7:00 am

    Me encanta la silla playera nueva!

    • Reply vivolindo 21/03/2018 at 3:31 pm

      gracias Karin! un abrazo

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