Sobre como transformé la cocina de mi casa en mi cocina

Lo que pasa en los espacios que habitamos refleja nuestra vida. Puedes estár años en una condición o en un espacio que no te hace felíz por miles de razones. Luego un día ya no puedes más y actúas. No sabes bien como hacerlo, no sabes que vendrá.. pero no quieres seguír así y empiezas. Quitas lo que no quieres y de repente puedes ver más allá. Las posibilidades se abren, la creatividad fluye y encuentras una solucíon que te vale.

He vivido casi diez años con una cocina verde pistacho que nunca me gustó. El resto de mi casa en los años ha ido evolucionando y cresciendo conmigo.  Los espacios cada vez más despejados, menos cosas y sólo las que realmente me gustan y me sirven, los colores que me transmiten serenidad y paz, los materiales naturales.. Cada vez más yo.

Y mi cocina.. bueno, era la cocina de alguien más en mi casa. No era yo.

Como era antes la cocina de mi piso.

Y porqué seguía así? Porque vivo en un piso de alquiler; porque fui tan afortunada en encontrar un piso con una cocina completamente nueva; porque dentro de todo era un color alegre; porque no quería utilizar tóxicos para tratar y pintar las superficies brillantes; porque no quería gastar dinero en materiales que no me gustan sostituyendo las puertas; porque me preocupaba el montaje de las puertas a medida que quería hacer en madera natural; porqué no tenía espacio para guardar las viejas puertas si las sostituya; porque no la quería estropear; porque aún que no me gustara la cocina, mi piso era bonito igualmente..

Siempre hay un montón de razones para conformarte con una situación, algunas muy buenas. Y siempre puedes encontrar ventajas en una situación como en un ambiente que no te guste. Pero yo no soy una persona que se conforma. Y un día simplemente empecé. No tenía planeado nada. Quité las puertas de arriba y los estantes. Los vacíos siempre son posibilidades. De repente pensé que una tabla de pino que tenía podía servir para tapar el extractor, y que podía hacer a medida otros estantes con el mismo material. Y pensando en soluciones por las puertas de abajo, me decía a mi misma: hazlo más simple.

Los materiales y herramientas que utilicé. Más un destornillador y un bote de cera natural que no sale en la foto.

Y así lo hice, simple. Revestí puertas y frente de cajónes con tablillas de madera cortadas a medida por el carpintero de mi barrio, las pinté de blanco.

Ahora la miro y me hace felíz. Y no es porque sea la cocina de mis sueños. Veo las tacitas de porcelana de mi abuela que adoro, mi bol mexicano favorito, el porta huevo que me compró mi madre en Amsterdam, los platos de madera que tengo hace años y me siguen encantando, los palitos que me trajo una amiga de China, el cajón que recuperé de la calle, la cajita de seda para el té que me regalaron unos amigos, las conchas de vieiras que cocinamos en una mariscada ..

Mi cocina como es ahora.

Puede que encontrar la solucion no sea simple, pero la solución sí puede ser simple, y puede ser coherente contigo, consciente y a tu medida.

No escribí mucho sobre cómo realicé los cambios, materíales, montaje.. por supuesto si puedo ayudarte con algún tipo de información aquí estoy, escríbeme!

También me encantaría saber si algo de lo que escribí resuena contigo.. Te has encontrado o te encuentras en una situación parecida con el espacio que habítas? Estás buscando soluciones, o pensaste en algo pero no acabas de «enfocar»? De verdad que leerte me hará muy felíz 🙂

Puedes ver otros cambios que hice en mi casa con muy poco creando un espacio de trabajo , o visitar este pequeño estudio al que quise hacer un reportaje. Espero te guste y te inspire!

Un abrazo!

Eva

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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