Muebles recuperados de la calle: ni cutre, ni cool

En este post quiero hacer un poco de polémica decorativa. Dejo claro ya al principio que para mí recuperar muebles de la calle es una alternativa ecológica, creativa y al alcance de todos para tener lo que necesitamos.

A cambio cada vez me gusta menos oír hablar sobre “democratización de la decoración”, un concepto bonito en la teoría. En la práctica ha sido utilizado por grandes empresas con el resultado de un producto de diseño actual distribuido a gran escala, de mala calidad y por supuesto, anti ecológico (y anti-ético) en todo los sentidos.

Pero porque el concepto de algo democratico, y entonces popular, tiene que ser sinonimo de mala calidad y de hecho en serie?!

Y ojo, que no estoy diciendo que ikea no me haya sacado de un apuro en más de una ocasión. Lo que digo es que tenemos alternativas.

Tampoco me gusta el culto de lo vintage. Gente dispuesta a pagar precios absurdos por los muebles de formica de nuestras abuelas.

Son caras de la misma moneda. Siempre se trata de alimentar la cultura del consumismo y la falta de consciencia. Los que mueve los apasionados del vintage ahora, no es la conciencia ecológica. Mañana comprarán otra moda.

Haciendo un rápido inventario de mis cosas, me he dado cuenta que excluyendo la cama y el armario (y la cocina que viene con el alquiler del piso), el resto de mis muebles son recuperados de la calle, comprados de segunda mano o bien hechos por mi. Y así quiero seguir.

Hay gente que piensa que recuperar muebles de la calle o utilizar un palet como hice yo aquí por ejemplo, sea algo cutre. Para mí no hay nada más cutre para un ambiente que llenarlo de cosas que tienen pretensión de ser algo que no son. A cambio tener piezas sencillas de materiales naturales aún que gastadas y con signos del tiempo, aporta valor y belleza. Algunas veces se tiene la suerte de encontrar algo muy especial, otras veces cosas que tienen potencial y se vuelven únicas por lo que ponemos de nuestra parte.

Aquí una recopilación de algunas piezas sencillas recuperadas de la calle que tengo en mi casa.

  1. Estantería de madera. La madera es de muy buena calidad pero tuve que tratarla con anti-carcoma. Luego la lijé y la pinté.

2.  quien dice que el diseño es caro? taburete tam tam, diseño de final de los ’60 regalo de la calle.

Ahora que lo pienso las puertas de doble hoja de mi salón también las recuperé de la calle. Bueno casi, estaban en el portal del edificio donde vive una amiga. Habían hecho reformas en uno de los pisos y esperaban el día de los trastos para tirarlas. Son las clásicas puertas antiguas de madera lacadas en blanco, idénticas a las otras que tengo en mi piso. Las corté para adaptar las medidas a la entrada de mi salón, eran enormes.. También madera de calidad y bastante gastadas, pero creo que le añade encanto y las quise dejar así.

3.  silla-butaca de bamboo. Me crucé con los anteriores dueños mientras la dejaban en la calle junto con otra (que tenía asiento roto) y la mesa muy bonita que no pude coger. Me llevé la silla andando un rato hasta casa.

4. Estante de madera. También madera de buena calidad. Tiene el largo de toda la pared de mi galería. Lo Lijé, lo pinté y cambié los soportes por otros que ya tenía.

5. Butaquita de madera. La encontró mi amiga Vanessa con otra igual y me dejó una. No se atrevió a cogerlas hasta cuando quien las dejó reapareció para tirar mas cosas y pudo averiguar que no era una mudanza. En perfectas condiciones y muy cómoda, dudo mucho que se utilizara. A mi gata le encanta. Algún día le cambiaré el tapizado.

6. Por ultimo, libros. Tengo libros fantásticos encontrados en la calle, algunos en ediciones antiguas llenas de encanto. Uno entre otros, este precioso libro de fotografías de Rong Rong &inri que adoro.

Y vosotros que? Tenéis algún mueble recuperado de la calle, o os parece algo cutre? Me encantaría saber que opináis.

Un abrazo

Eva

 

 

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2 Comments

  • Reply Roberta 25/04/2018 at 8:27 am

    Totalmente de acuerdo contigo, Eva! Siempre camino con los ojos bien abiertos buscando muebles u otros objetos decorativos que otras personas hayan abandonado. Últimamente he recuperado un espejo y unos cuantos mini maceteros de terracota, alguna vez he recuperado hasta plantas! Cuando tengo que dejar algo por no tener cómo llevarmelo o porque no va a caber en mi casa, me da mucha pena, jeje
    A mi tampoco me gusta la moda vintage, lo mejor de recuperar algo es justamente el hecho de que no te cuesta dinero, sino un esfuerzo de fantasía y creatividad, no es tan fácil como abrir la cartera y pagar, debes pensar e invertir tiempo en darle nueva vida a las cosas.
    Y como muy bien dice el refrán, lo que es basura para unos, para otros es un tesoro 🙂

    • Reply vivolindo 25/04/2018 at 3:56 pm

      Exacto! A parte de estar haciendo bien al ambiente porque evitamos un desecho y una compra, es un ejercicio creativo, una manera de dar personalidad a nuestros hogares y de ahorrar. Y esto es mucho bien 🙂
      Y sí que da pena cuando ves algo muy bonito y no puedes cogerlo. Yo en casos así llamo amigos, para que me ayuden o, si no es para mí, para que alguien más lo aproveche.
      Gracias Roberta! Besos

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